lunes, 27 de abril de 2015

La verdad

Se entra en el bosque para conocer la verdad.
Y la verdad es que somos aquello que reprochamos a los demás. Tal vez no tanto. Tal vez no de la misma manera. Pero sí esencialmente.
El bosque nos devuelve nuestra sombra, y, con ella, nuestra profundidad.
El bosque nos ayuda a desmontar nuestras historias, y termina por devolvernos a nosotros mismos.
Si queremos.

sábado, 25 de abril de 2015

viernes, 24 de abril de 2015

Ella lo sabe

Una chamana sabe que es hermosa.

Permitir las heridas

Una chamana no se cierra.
Permite a la vida que la hiera.
Ella sabe que puede vivir con sus heridas.
Ella sabe esperar.
Ella confía en su destino.

Nadie puede

Una chamana ama a los hombres, pero ha aprendido que ellos no pueden darle lo que necesita.
Nadie puede.

La expresión de su alma

La mujer chamán pertenece al bosque. Es una criatura del bosque.
Y el bosque pertenece a la mujer chamán.
El bosque es la expresión de su alma.

En el espacio transparente

Una chamana lo ha dejado todo.
O, tal vez, todo la ha dejado a ella.
Una chamana ha sido despojada de todo.
Por eso todo le cabe dentro.
En el espacio transparente de su corazón y su vientre.

Mujer chamán

Una chamana puede recogerse en sí misma, y volverse a la vez dura y flexible, impenetrable y abierta, vieja y niña, completamente implacable y llene de amor.
Una chamana sabe que está sola.

Para dar a luz

Entro en el bosque para recomponerme.
Para reencontrarme con mi energía sagrada.
La necesito para dar a luz.

Entrar, por fin

Se entra en el bosque cuando no se puede más. Cuando todo es estrecho y oprime y asfixia la expresión y la vida.
Se entra en el bosque para ser... lo que se sea. Lo que una es y ni siquiera sabe.
Se entra en el bosque para respirar con toda el alma, aunque haya que dejarse la piel en el lindero. Para entrar desnuda y sola y verdadera.
Para entrar, por fin.

miércoles, 22 de abril de 2015

Bosque

Entramos en el bosque...
(12h. 30 min. Miércoles, 22 de abril de 2015)